Desequilibrios Económicos y su impacto en el sistema financiero

Los desequilibrios globales han sido uno de los aspectos más característicos del panorama económico mundial en la última década. Nos referimos en particular a los elevados déficits, externos y públicos, en varios países.
En la economía global, la suma de todos los déficits que se generan en un año debe ser igual a la suma de todos los superávits. La economía mundial, como un todo, no puede tener superávit ni déficit. Esta sencilla identidad será muy útil para interpretar el significado de los desbalances globales.

Un modo habitual para medir los desequilibrios es considerar los saldos de las balanzas por cuenta corriente de ciertos países, en valor absoluto, y expresar la suma en porcentaje del PIB mundial. Este indicador, que era relativamente reducido a mediados de 1990, aumentó de manera considerable hasta alcanzar un máximo del 6% del PIB mundial en 2006.

Entre los países con déficit, la principal contribución a los desequilibrios globales ha venido de Estados Unidos, un país que recientemente tuvo necesidades netas de financiamiento ele- vadas y persistentes, que llegaron a suponer el 6% de su PIB y más del 2% del PIB mundial en 2006. La principal contraparte ha sido el considerable superávit en cuenta corriente de China (el 10.6% de su PIB y 0.7% del PIB mundial) y, en menor medida, de otras economías emergentes de Asia.

El elevado superávit en cuenta corriente de China ha ido ganando importancia cuantitativa, frente a los superávits en cuenta corriente de otros países no exportadores de petróleo como Japón. Si consideramos países productores de materias primas podemos citar a los exporta- dores de petróleo; quienes cuentan con superávits importantes en cuenta corriente. Ejemplos incluyen a países del Golfo, Rusia y Noruega. Otras áreas geográficas (como América Latina o la zona del euro) han presentado, en conjunto, saldos por cuenta corriente relativamente equilibrados, aunque con divergencias importantes entre países.

Fuente: “Desequilibrios Económicos y su impacto en el sistema financiero” Escrito por Jorge Sánchez Tello y Guillermo Zamarripa FUNDEF 2014

FUNDEF-ITAM-PIER Conference on Macroeconomics

Pie de foto

El Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y el Instituto de Pennsylvania para la Investigación Económica (PIER) de la Universidad de Pennsylvania, inaugurará este verano una serie anual de conferencias sobre Macroeconomía. Esta serie tiene como precedente y sustituye al antiguo Summer Camp in Macroeconomics.

La conferencia se alternará entre la Ciudad de México y Filadelfia y tendrá una duración de dos días, comenzando el 21 y finalizando el 22 agosto de 2014. Ésta se llevará a cabo en el Campus ITAM Santa Teresa, y se espera cubrir cerca de diez artículos a detalle.

El objetivo de esta serie de conferencias es reunir a investigadores de todo el mundo para discutir los tópicos más importantes en materia de macroeconomía. El enfoque de la conferencia es muy amplio, su objetivo es incluir trabajo teórico y empírico, haciendo hincapié en el aspecto positivo o normativo, como en el trabajo analizado desde una perspectiva nacional o internacional.

Los invitamos a que visiten la página web para mayor información http://summercamp.itam.mx

Literatura económica sobre el crédito

En la década de los cincuenta, Gurley y Shaw (1955) establecieron que las empresas podían elevar su nivel de eficiencia si acudían a los mercados de deuda para financiar sus proyectos productivos y así, contribuir al crecimiento económico.

Para Rajan y Zingales (1998) el desarrollo financiero, medido por el nivel de crédito y el tamaño del mercado de valores, puede predecir el crecimiento económico porque los mer- cados financieros capitalizan el valor actual de las oportunidades de crecimiento, mientras que las instituciones financieras prestan más si piensan que la economía tendrá crecimiento económico.

Además, muestran que el desarrollo financiero desempeña una función social, especial- mente en el surgimiento y desarrollo de nuevas empresas, lo que genera innovación y por lo tanto, aumenta el crecimiento.

Petersen y Rajan (1995) analizan el efecto de la competencia en el mercado de crédito. Ellos encuentran que las empresas pequeñas jóvenes, en los mercados de crédito más concen- trados, tienen acceso a financiamiento por parte de las instituciones que buscan crear una relación de largo plazo que les de beneficios a ambos.

Lo anterior indica que el crédito empresarial bien invertido es el que genera el crecimiento. Las empresas con créditos pueden realizar proyectos e inversiones que les permitan mejorar su producción y sus ingresos.

Por otra parte, Friedman (1957) planteó que las formas en que los agentes económicos (personas y familias) eligen su consumo óptimo dependen de su ingreso a largo plazo (del ingreso permanente). La implicación económica más importante de dicha teoría es que el crédito constituye una forma de suavizar el consumo en el tiempo ante un patrón de ingresos variables.

Técnicamente afirma, que el consumo depende de dos factores, los ingresos esperados en el futuro y los ingresos actuales. Los ingresos esperados del futuro determinan nuestro con- sumo y lo ajustan para que sea mas homogéneo.

Esta hipótesis explica parcialmente por qué las personas se endeudan y permite explicar cómo la gente pide prestado para su educación o una casa, en ciertas etapas tempranas de su vida productiva. Sin embargo, este marco teórico también permite concluir que ese crédito no apoya de manera relevante el crecimiento de la economía.

Beck et al (2009) encuentran que el crédito a la empresa aumenta el crecimiento económico en el largo plazo, mientras que el crédito a los hogares no tiene ningún efecto. El crédito a la empresa reduce la desigualdad del ingreso, mientras que el crédito a los hogares no tiene ningún efecto. El crédito a los hogares se asocia negativamente con el exceso de sensibi- lidad del consumo, mientras que no existe una relación entre el crédito a la empresa y el exceso de sensibilidad del consumo.

Esta breve revisión de algunos estudios que se han hecho sobre la importancia y el impacto que tiene el crédito nos sirven como base para nuestro análisis y son el sustento para tratar de comprender su importancia, además de los riesgos que ha representado el manejo irres- ponsable del crédito en las economías. Por lo tanto, es importante tener un buen sistema de intermediación financiera en México, que siga creciendo para que pueda otorgar más créditos y que estos se otorguen especialmente al sector productivo, para que tengan un impacto en el crecimiento económico. El crédito, cuando se utiliza adecuadamente y con una expansión prudente, puede ser un importante motor para la economía.

Fuente: La situación del crédito en México: Perspectiva y recomendaciones escrito por Jorge Sánchez Tello y Guillermo Zamarripa.

Deuda Subnacional: Experiencia histórica de los Estados Unidos.

Experiencia histórica de los Estados Unidos: Riesgo moral y su control

Alexander Hamilton fue el primer Secretario del Tesoro de los Estados Unidos. Se le reconoce como el creador del sistema financiero del nuevo país a finales del siglo XVIII. Su visión, las políticas que llevó a cabo, así como los eventos históricos subsecuentes a su gestión han sido clave para la historia de las relaciones financieras de las entidades federativas de la Unión Americana y son una referencia muy ilustrativa para el análisis histórico de la deuda subnacional en general.

Las reformas atribuidas a Hamilton marcan el comienzo de la historia de las relaciones fiscales entre el gobierno federal de los Estados Unidos y los estados de la Unión. En los años previos a 1790 los estados se encontraban prácticamente en bancarrota, con elevados niveles de deuda y no cumplían con las obligaciones crediticias en las que incurrieron durante la guerra de independencia. Ello sucedía en ausencia de un sistema bancario establecido y de un mercado de capitales organizado.

Después de la toma de posesión del presidente Washington y de la confirmación de Hamilton como secretario del Tesoro, este último puso en marcha diversas reformas al sistema financiero como la creación del Banco de los Estados Unidos, la Casa de Moneda y la asunción de la deuda de los estados por parte del Gobierno Federal.

Esta última operación puede interpretarse como un rescate financiero para los estados muy endeudados cuya situación representaba un problema de dimensión sistémica para la nueva nación. No obstante, en el plan original de Hamilton los estados no tendrían libertad para endeudarse en el futuro, por lo que el rescate no generaría un problema de riesgo moral.

El plan fue asumir, aproximadamente, 22 millones de dólares de deuda estatal que sumada a la deuda federal con inversionistas extranjeros –Francia principalmente– y nacionales, alcanzaría una elevada suma (79 millones de dólares), equivalente a casi la mitad del producto interno bruto de 1790. El plan encontró fuerte oposición en el Congreso donde se argumentó que sería un premio a especuladores y era injusto, ya que aliviaría en mayor medida la carga de los estados que habían incurrido en más deuda.

Con la asunción de la deuda estatal, el Gobierno Federal concentraría el pasivo a su cargo frente a todos los acreedores y alinearía las nuevas emisiones de deuda federal a la base fiscal, a fin de contar con una fracción de la recaudación general para el servicio correspondiente. Para la reestructuración de la deuda frente a acreedores el secretario ofreció la posibilidad de paquetes combinados de nuevos bonos a perpetuidad en un intercambio de deuda37. Al iniciar 1795 el 98 por ciento de la deuda total, estatal y federal, se había inter- cambiado en esos términos.

Como respuesta a la oposición al rescate proveniente de estados que no tenían deuda y que argumentaban que se gravaría injustamente a sus habitantes, algunos de los estados recibieron una compensación de 4 millones de dólares en bonos, con lo que la deuda estatal asumida alcanzó más de 26 millones.

Este episodio daría lugar a la existencia de dos importantes fuerzas políticas: los federalistas, del lado de la iniciativa de Hamilton, y los demócratas republicanos, liderados por Jefferson y Madison.

Sin embargo, aunque el Gobierno Federal asumió la deuda estatal el plan de Hamilton no se adoptó como él lo concibió, ya que no se limitó la capacidad de los estados para endeudarse, lo que dejó latente un problema de riesgo moral. En todo caso, este rescate de la deuda estatal marcó la historia de los Estados Unidos de manera significativa.

La siguiente etapa relevante de las relaciones fiscales entre la Federación y los estados, se presentó a mediados del siglo siguiente, en 1840, cuando se sentó el precedente determinante de la oposición y negación por parte del Congreso a nuevos rescates de los estados.

En la gráfica IV.I se aprecia cómo diversas entidades incurrieron en deudas vinculadas a la construcción y operación de infraestructura –canales, caminos y otros– entre 1820 y 1840. En principio, la mayoría de dichas deudas contaba con su fuente de pago en las tarifas por el uso de la infraestructura.

Sin embargo, después de episodios de turbulencia financiera y recesión a fines de los años 30 y en los 40, los deudores consideraron que la obligación era impagable. Los estados endeudados acudieron por ayuda al Congreso

Federal y el Gobierno recibió la presión de los bancos acreedores, principalmente británicos y holandeses. Los inversionistas incluso lograron que el Gobierno Federal perdiera acceso al crédito como una manera de ejercer presión a favor del rescate.

Parte del argumento era que en todo momento se actuó bajo la presunción de que la deuda de los estados contaba con una garantía implícita por parte de la unión, sustentada en el precedente que había generado la asunción de la deuda estatal en el período de Hamilton. Muchos de los estados nuevos carecían de recaudación suficiente para cumplir con sus obligaciones financieras.

Es difícil imaginar que los inversionistas no consideraban un eventual rescate por parte del gobierno federal. Por ejemplo, Florida en ese entonces no era un estado, sino un territorio. Sus bonos eran intercambiados indistintamente como la deuda de cualquier otro estado aun cuando eran emitidos por un banco autorizado sólo por un gobierno preestatal que se encontraba todavía bajo supervisión del Congreso.

El Congreso no cedió ante las presiones y el rescate financiero se negó. Los argumentos fueron contundentes al decir que los proyectos beneficiaban principalmente a la población local por lo que no constituían bienes públicos para la nación. Además la deuda, aunque importante, no representaba un riesgo sistémico ni para el sistema bancario en general ni para los estados en su con- junto, y la economía estadounidense no dependía del capital foráneo.

El cuadro siguiente muestra cómo los estados tenían niveles muy diferentes de deuda per cápita. Esta situación es la que dio fundamento al debate en el Congreso.

Fuente: La Deuda Subnacional: Un Análisis del Caso Mexicano

Deuda Subnacional: Un Análisis del Caso Mexicano

La Fundación de Estudios Financieros (FUNDEF) es un Centro de Investigación Independiente sobre el Sector Financiero presenta su libro titulado “Deuda Subnacional: Un Análisis del Caso Mexicano” escrito por Carlos Hurtado (Banco Mundial) y Guillermo Zamarripa (FUNDEF-ITAM).

En el libro abordamos un tema de gran importancia para la economía en la coyuntura actual porque es preciso analizar profundamente el tema de la deuda subnacional para romper mitos que se han creado alrededor del tema.

La percepción de la deuda subnacional en México es poco precisa. Por un lado, la rapidez con la que se ha acumulado, particularmente en algunos casos, ha preocupado a la sociedad. Por el otro, el nivel actual de la deuda registrada ante la Secretaria de Hacienda como porcentaje del PIB nacional es de 3 por ciento, mucho menor a los comparadores internacionales. Aun cuando el endeudamiento en algunos estados es sustancialmente mayor, el riesgo de un problema sistémico es reducido.

La deuda subnacional en México no presenta dificultades de sostenibilidad en el sentido macroeconómico tradicional. No obstante,  al considerar el porcentaje que dichos superávit representan del ingreso disponible de los estados y el ajuste fiscal que se requiere para lograrlos, se concluye que en las entidades más endeudadas el esfuerzo necesario si es considerable en relación con sus ingresos.

Mas allá de los cálculos de sostenibilidad financiera de la deuda registrada y la dimensión de la deuda total, es evidente que los estados de la República presentan un problema de finanzas públicas. Con el tiempo, han acumulado compromisos de gasto que, por varias razones son rígidos y sus fuentes de ingresos son limitadas. Es en ese contexto que el endeudamiento se convierte en un problema a nivel local ya que añade presión adicional al gasto cuando hay que pagar su servicio.

Este libro y los documentos que hemos publicado están disponibles para poder descargarlos a sus computadoras y tabletas en formato pdf en la página de internet de la FUNDEF www.fundef.org.mx y te invitamos que nos sigas en nuestra cuenta de twitter @fundef

¿Qué lecciones debería aprender China sobre el crédito?

No es ningún secreto que China puede enfrentar una crisis ocasionada por una expansión irresponsable del crédito. Durante las primeras semanas de este blog, hemos analizado la situación del crédito en México a partir del documento publicado por FUNDEF. Sin embargo, estas mismas lecciones las debió de aplicar China hace tiempo. Es importante recordar la conferencia de Carmen Reinhart en este importante momento en donde los mercados financieros están cuestionado el uso que China le ha dado al crédito.

Carmen Reinhart impartió una interesante conferencia para FUNDEF en el auditorio Raúl Bailléres del ITAM “This Time is Different, Eight Centuries of Financial Folly”

Los invitamos a ver el vídeo de la conferencia.

Reflexión sobre la Reforma Financiera

La Reforma Financiera ha sido aprobada después de varios meses de debate y análisis.

La importancia de tener un mejor sistema financiero en México es importante para tener un mayor crecimiento económico medido por el nivel de crédito, por estas razón en el documento, La situación del crédito en México: Perspectivas y recomendaciones editado por la Fundación de Estudios Financieros, FUNDEF A.C., escrito por Jorge Sánchez Tello y Guillermo Zamarripa afirman que es muy importante mantener la estabilidad del sistema financiero mediante una expansión responsable del crédito y ésta debe ser entre 2 y 3 veces el PIB.

Es importante fortalecer el Estado de Derecho que permitirá reducir la prima de riesgo en el otorgamiento de crédito y, con ello, el costo siendo más accesible para las personas y empresas.

Una buena señal es el que las tasas de interés no se podrán modificar por decreto.

La mayor oportunidad para expandir el crédito se encuentra en el área del financiamiento a la infraestructura y al sector productivo porque es el tipo de crédito que detona el crecimiento económico.

El crédito al consumo no es malo. porque en niveles razonables es bueno,  pero debe otorgarse de forma que se evite el sobreendeudamiento.  Sin embargo, el monto de financiamiento que una familia, una empresa o una economía recibe, siempre está asociado a la capacidad de pagar sus deudas.

Reforma Financiera y el crédito

Se ha aprobado la Reforma Financiera cuyo objetivo central será ampliar el crédito que otorga la banca privada pero con responsabilidad.

Es importante reconocer que México ha tenido una dinámica responsable del crédito porque ha tenido un crecimiento promedio anual de 2.8 veces el  PIB real del 2006 al 2012.

En el documento “La situación del crédito en México: Perspectivas y recomendaciones” editado por la Fundación de Estudios Financieros-FUNDEF A.C. Jorge Sánchez Tello y Guillermo Zamarripa afirman que ir más allá puede poner en riesgo la economía y repetir los diferentes episodios de crisis que ha tenido el mundo a lo largo de su historia económica cuando se hizo una expansión irresponsable del crédito y tuvo como resultado la crisis de 1994-95 como se ve en la gráfica V.2.

De este modo es importante el mensaje que queremos dar: El crecimiento del crédito en México deberá ser de 2 a 3 veces el PIB. Especialmente nos gustaría ver que el crédito se vaya hacia el sector productivo aunque es importante que siga la tendencia responsable del crédito al consumo.

La Reforma Financiera abre la posibilidad de que con mayor certeza jurídica y mayor competencia el financiamiento total al sector privado crezca en los siguientes años.