¿Por qué el Sistema Financiero de México se mantuvo sólido durante la crisis del Covid-19?

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FUNDEF ha venido estudiando la evolución del Sistema Financiero de México durante 2020 y 2021. El Sistema no ha sido parte del problema por la crisis del Covid-19.

Para explicar por qué a pesar de que la economía sufrió mucho durante la pandemia el Sistema se ha mantenido fuerte hemos publicado el documento “¿Por qué el Sistema Financiero de México se mantivo sólido durante la crisis del Covid-19?”

El resultado favorable se explica por factores adicionales a que los Bancos estaban sólidos previo a la pandemia. Son tres factores externos al Sistema: las familias en promedio consumieron menos, ahorraron más y demandaron menos crédito, las empresas que no estaban sobre endeudadas y el buen desempeño de las variables financieras que se explica fundamentalmente por el control de la inflación.

Cada uno de los factores a su vez tienen un soporte. El Sistema Financiero sólido se basa en un marco regulatorio adecuado y en las buenas prácticas operativas por parte de los Bancos al prestar a deudores que tienen capacidad de pago adecuada. La variable más relevante detrás de la estabilidad de los indicadores financieros es el control de la inflación. El choque por la pandemia no se amplificó debido a que la inflación se mantuvo bajo control. Esta es evidencia de lo valioso de la autonomía del Banco de México.

El financiamiento interno al sector privado en México en monto y en porcentaje del PIB revela que su nivel y estructura son adecuados y tienen una diversificación razonable entre los segmentos.

Para evaluar lo adecuado de su nivel hay que comparar con lo que sucedía en otros países a finales de 2020. Países desarrollados como Estados Unidos tenían 216% del PIB en deuda al sector privado, Japón el 176% y Corea del Sur el 165%. Países en desarrollo como Chile tenían el 124% del PIB, Turquía el 75%, Brasil el 70% y China el 182%. De la comparación se concluye que el sector privado de México no se encuentra sobre endeudado.

El aumento del financiamiento al sector privado como porcentaje del PIB durante la última década fue de 16 puntos porcentuales. En la gráfica se presenta el crecimiento del indicador entre 2015 y 2018 que se detiene en 2019. El aumento en el porcentaje de crédito a PIB durante 2020 se explica por una caída del PIB nominal de -5.6% y que el crédito aumentó un 1.4%. Se trata de un efecto de la base y no tanto de mayor intermediación de crédito. En general, la dinámica del crédito en México también ha sido razonable.

Se hicieron algunas estimaciones para cuantificar lo que implica el nivel de endeudamiento de la economía de México en términos del pago del servicio de la deuda para los hogares y las empresas.

Los datos anteriores revelan que la carga financiera del crédito al consumo fue menor en 2020 al igual que en el caso de empresas. El costo del servicio de la deuda hipotecaria subió marginalmente por el mayor monto de crédito. En todos los casos parece no ser excesivo.

Además, hubo una disminución del monto de crédito al consumo equivalente a 0.44% del PIB de 2020 lo que implica que los hogares destinaron recursos adicionales a disminuir su deuda.

Por lo tanto, el nivel de endeudamiento que tiene el sector privado conlleva un costo limitado y este es un factor que explica porque durante la crisis a pesar del impacto económico hogares y empresas pudieron seguir pagando sus deudas.

Hay dos documentos que publica el Inegi que nos dan evidencia de lo que sucedió a nivel micro de hogares y empresas. Los datos revelan que en promedio sí estuvieron en posibilidad de seguir pagando sus deudas.

A pesar de que hubo caida en el ingreso de los hogares también la hubo en el gasto. Lo importante es que se mantuvo una brecha positiva. Lo anterior indica que los hogares en promedio tuvieron los recursos para hacer frente a sus erogaciones financieras monetarias.

En la gráfica se muestra como a nivel promedio de los hogares el flujo neto después del pago de las erogaciones financieras es positivo.

Para entender el impacto en las empresas se muestra por cuanto tiempo más podrían seguir operando en las condiciones actuales de ingresos. El porcentaje de las empresas que esta en condición de operar menos de un mes es bajo (entre 2% y 2.5% del total). Entre la segunda y tercera encuesta se observa una mejoría en el plazo que podrían operar en las condiciones actuales de ingreso.

Estas respuestas indican que hubo afectación financiera en términos de flujo y que pasado el tiempo las perspectivas para mantener su operación mejoraron.
Con este documento se finaliza una serie de cinco trabajos en los que se analizó la situación del Sistema Financiero en México durante la crisis de la pandemia Covid-19. La conclusión es que seguimos teniendo un Sistema sólido que puede apoyar a la recuperación económica. Los intermediarios cuentan con los recursos para prestar siempre y cuando la demanda de crédito se reactive.
Una lección que aprendimos es que las políticas públicas relacionadas con el Sistema Financiero deben procurar mantener los factores que hicieron que el Sistema fuera resistente.
1. Hay que mantener un marco regulatorio adecuado.
2. Hay que mantener buenas prácticas de otorgamiento de crédito.
3. No se debe inducir un incremento acelerado de crédito que sea especulativo.
4. Mantener la inflación bajo control.

Para mayor detalle de estos resultados de nuestro análisis los invitamos a descargar y leer el documento:

“¿Por qué el Sistema Financiero de México se mantuvo sólido durante la crisis del Covid-19?”